Esta reflexion sobre que «todo tiene un precio» que nos hace Paterson no significa que estamos codenados por la eternidad, afortunadamente. En realidad su reflexión tiene por objetivo recordarnos que a lo largo de nuestra vida estamos constantemente decidiendo, eligiendo, actuando, reaccionando.

Nos enfrentamos al mundo constantemente y cada día con nuestras decisiones, elecciones o actos, inclinamos la balanza que mantiene en equilibrio nuestra existencia entre el Orden y el Caos, aunque en realidad y pese a lo que muchos piensan, ninguna de las dos alternativas sea mejor que la otra. Ambos territorios son aguas peligrosas que deben ser navegadas con mucho cuidado.

No importa lo bien que lo hagas en tu trabajo o en tu vida personal, siempre hay algun evento o situación que inevitablemente te desviará del rumbo que te habias fijado inicialmente. Pero eso no es un problema, en realidad esta bien ya que eso es la Vida y eso es lo importante a retener. No podemos decir que no a la tragedia y la maldad. Ahora bien, aunque no podamos decir no si podemos hacer un esfuerzo para aliviar su impacto, bien controlado nuestras reacciones o comportamientos inadaptados, o alejandonos de aquellas personas que nos rodean pero que nos son perjudiciales.

Y para ello el camino pasa por hacermos las buenas preguntas sobre esos temas que habitualmente preferimos evitar y, lo que es aún más importante, respondiendo a esas preguntas, como por ejemplo «¿Cuánto tiempo estoy perdiendo cada dia haciendo cosas inutiles o pasando tiempo con gente que no me aporta nada?», «¿Cuánto tiempo he estado en TikTok o Facebook?», «En vez de seguir haciendo algo o estando con alguien sin interes, ¿cuáles son las 3 cosas que podría estar haciendo ahora que me beneficiarían en el futuro?

Cualquiera que sea tu caso, si puedes contestar de forma inmediata y sin reflexionar a esas preguntas incomodas u a otras que tu mismo te haras basandote en tus propias experiencias, entonces es que algo no va bien y que por tanto hay algo en tu vida que puedes y debes cambiar para mejorar. Y esa información tiene un valor incalculable y debes estar agradecido a ti mismo por haberte dado cuenta de ello gracias a ese ejercicio.

Prometo que todo esto está relacionado con la idea de que todo tiene un precio. No siempre es obvio para nosotros explicar por qué somos felices o por qué no lo somos cuando deberíamos serlo, sin embargo todos podemos darnos cuenta de cuándo y por qué somos infelices o sufrimos. No podemos evitarlo, pero tenemos la oportunidad de mitigar sus efectos perniciosos gracias a nuestras acciones y decisiones, ya que todos tenemos en nosotros mismos el remedio frente ese dolor.

Ahora que sabes que todo tiene un precio es momento de elegir tu veneno, hazte esas preguntas incomodas, respóndalas, sacs tus conclusiones y haz lo que debes hacer para mejorar tu vida, y hazlo ahora, mañana, el próximo mes, el próximo año y durante el resto de tu vida.

Libro recomendado: Jordan B. Peterson. 12 reglas para vivir: un antídoto al caos

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Toma tu veneno

Ahora que te has leido el post, me gustaría preguntarte si «tomas tu venemo». Si te haces esas preguntas difíciles, si las respondes y sobretodo, si gracias a ello has hecho cambios en tu vida.